Esta performance supone una reflexión sobre la imagen fotográfica concebida como un acto fortuito y efímero, que se genera sin vocación de perdurabilidad más que en el recuerdo del público. Se trata de una manera singular de plantear el arte de acción, con una cierta vertiente mágica y emotiva, con un claro impacto de sorpresa para el espectador que ve cómo se forma una imagen compuesta exclusivamente por luz, permaneciendo durante unos instantes ante su mirada para después desaparecer lentamente, mientras que se van formando otras. No se trata de una actuación, ni de un espectáculo, sino de una vivencia que busca la intersubjetividad con un espectador, con los poros de la piel bien abiertos.
Esta serie de performances lumínicas constituyen por sí mismas, un medio de expresión, en la medida de que se trabaja con pinturas fotoluminiscentes sobre diversos soportes, permitiendo acometer diferentes conceptos, abarcar variados planteamientos lo que se puede comprobar en las diferentes piezas realizadas en los últimos años.
Para esta ocasión, el artista se ha basado en referentes míticos e históricos como son el Mito de la Caverna del filósofo ateniense Platón, donde relata que una serie de presos están al otro lado de un muro y sólo pueden ver las formas proyectadas sobre el fondo de una cueva procedentes de diversos objetos iluminados por una candela, de modo que entienden por reales lo que son simples proyecciones. Otro referente es la conocida Fábula de Plinio (el viejo) mediante la cual cuenta el historiador romano un posible origen de la pintura (y con más acierto de la representación fotográfica) según la cual, una joven de Corinto, la noche en que su amado iba a marchar hacia el extranjero, trazó el perfil de su rostro sobre un muro iluminado por una lucerna. De este modo quedó registrada la imagen como una presencia que sustituye a la ausencia de la persona que se va. Muchos siglos después, el fotógrafo vanguardista Man Ray creó sus conocidos rayogramas como una técnica analógica experimental para realizar una fotografía sin cámara, ayudándose sólo de la luz proveniente de una ampliadora fotográfica, en cuya base colocaba diversos objetos, que dejaban la impronta de su imagen latente sobre la superficie sensible del papel emulsionado.
Todos estos referentes muestran una concepción de la imagen como el resultado de interponer un cuerpo real entre una fuente luminosa y una superficie, lo cual sirve al autor para realizar una investigación a través del arte de acción que tiene como eje un esquema semejante: Luz / Cuerpo / Superficie.

Sala MECA
Sede de PHOTOESPAÑA.
C/ Navarro Darax, 11 (Almería)
6 de septiembre 2024, 20:00 h
Entrada libre, previa reserva.
