PERSISTENCIA RETINIANA

Aunque cuestionada por las recientes teorías de la neurofisiología, la teoría de la persistencia retiniana ha llegado a nuestros días como explicación de que la realidad no es apreciada como fotogramas independientes y estáticos; sino que por el contrario, percibimos el movimiento de los objetos como una secuencia ininterrumpida de imágenes superpuestas y enlazadas. Y ello se debe a que la retina, esa superficie sensible a los estímulos luminosos, retiene las imágenes durante una fracción de segundo antes de desaparecer y ser sustituidas por otras.

Un fenómeno muy parecido a lo que sucede en las pantallas fotoluminiscentes con las que trabaja Javier Flores, pues se trata de superficies capaces de atrapar la luz, durante unos instantes.

El artista propone con esta performance, específicamente concebida para Cortogenial 2017, una reflexión sobre este fenómeno visual en que se fundamenta lo cinematográfico, profundizando en los orígenes de la imagen (como ya hiciera en La fábula de Plinio 2015, sobre el nacimiento mítico de la fotografía), indagando en la capacidad metafórica de las sombras, y preguntándose ¿qué hace que los instantes se congelen no sólo en nuestra retina, sino que sean susceptibles de ser almacenados en la memoria?

Performance concebida para Cortogenial 2017.
VIII Festival de Creación Audiovisual

Viernes 19 de noviembre de 2017, 21:15 h
Teatro Circo en Puente Genil